Linux va lento después de una actualización: cómo solucionarlo
Linux va lento después de una actualización: cómo solucionarlo
1. Un kernel nuevo con drivers de gráfica desajustados
Es la causa más común. Comprueba qué kernels tienes instalados:
uname -r
Si usas gráfica NVIDIA propietaria, confirma que el módulo se recompiló correctamente para el kernel nuevo — reinstalar el driver suele resolverlo.
2. Demasiados kernels antiguos acumulados
No ralentizan el sistema en marcha, pero sí ocupan espacio y alargan el menú de arranque. Puedes limpiarlos:
sudo apt autoremove
3. Un servicio nuevo activado por la actualización
systemctl list-units --type=service --state=running
Compara con lo que recuerdes de antes — un servicio nuevo consumiendo recursos en segundo plano es una causa real, aunque menos frecuente.
Consejo: si el kernel anterior sigue disponible en el menú de arranque (GRUB), arrancar con él temporalmente confirma si el problema es específico del kernel nuevo o de otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué específicamente después de actualizar el kernel?
Los drivers propietarios (como los de NVIDIA) a veces no se recompilan correctamente para el nuevo kernel automáticamente, causando peor rendimiento gráfico hasta reinstalarlos.
¿Debería eliminar los kernels antiguos?
Es seguro hacerlo con 'apt autoremove', aunque conviene mantener al menos uno anterior como respaldo por si el nuevo da problemas.